La conquista de la Península por los musulmanes y su larga dominación
en la parte sur, produjo una fuerte islamización de la antigua Bética,
que, no obstante, mantuvo, a lo largo de esos casi ocho siglos, muestras
de sus antiguos habitantes, los mozárabes, como atestiguan los restos
e inscripciones funerarias halladas en la Vega, aparte del testimonio de
los escritores hispano-árabes.
Tras la reconquista de Granada, tanto Pulianas como Pulianillas quedan sometidas
al Corregimiento de Granada.
El Censo Eclesiástico de 1586, atribuye a Pulianas Grande 245 habitantes
y a Pulianas Chica 128. Se sucede un período de repoblación
con cristianos viejos procedentes, sobre todo de Jaén, Castilla y
Extremadura. A Pulianas llegan unas 100 personas y a Pulianillas unas 90,
que inician el período duro de recuperación y adaptación.
A mediados del siglo XIX, las presenta con 120 casas a Pulianas y con 60
a Pulianillas. Sus ayuntamientos, independientes, suman 500 habitantes y
sólo existía una escuela situada en Pulianillas.
En 1834, Pulianas se convierte en municipio con la reforma
provincial de España iniciada por Javier de Burgos.
El hecho principal y más destacado de su proceso histórico
ha sido el acuerdo de fusión entre Pulianas y Pulianillas, celebrado
el 6 de febrero de 1945, dando cumplimiento al decreto de fecha 9 de noviembre
de 1944 sobre fusión de las Ayuntamiento de Pulianas y Pulianillas,
y por el cual el segundo pasaba a depender del primero. |